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domingo, 11 de febrero de 2018

Ciudad Perdida IV

Con la salida desde el campamento 2 en este ultimo cuarto día concluiremos con una intensa caminata la ruta que nos llevara al punto de inicio en el Mamey donde hace pocas jornadas todo había comenzado. Mencionar también que para no faltar a la costumbre el único integrante no perjudicado de nuestro pequeño grupo de tres y que faltaba por caer indispuesto, hubo de sucumbir igualmente en este final al temido pastillazo. ¡Tres de tres!
El recorrido es esta vez en sentido contrario con lo cual volveremos a pasar por muchos de los espacios, paisajes y puntos de encuentro o descanso ya visitados anteriormente.
Para verlos nuevamente clicar en Etiquetas "Ciudad perdida" o bien visionar el vídeo.



Ya habiendo almorzado en el Mamey retornamos con los 4x4 de nuevo raudos a Santa Marta donde recogimos en la agencia de viajes "Expotur" nuestros bien custodiados equipajes y mochilas y nos encaminamos otra vez hacia el grato hostel "Masaya" donde después de darnos una muy buena purificadora ducha tomamos un mitigador y refrescante baño en su coqueta y limpia piscina. Luego para acabar la sesión de aseo dimos uso al mas que útil servicio de lavandería que buena falta nos hacia (poco mas y somos nosotros los que vamos directos al tambor de la lavadora).
Seguiría después un tranquilo paseo nocturno por la ciudad, cenar y a dormir plácidamente que nos lo habíamos ganado a pulso.

Amplia habitación compartida para seis y ocupada solo por cuatro y cinco personas en alternativas dos noches de estancia (recordar que nosotros somos tres). Esta equipada con buen baño, aire acondicionado, ventilador de techo, consignas, camas con tomas de corriente, luz y estores que logran un ambiente de intimidad.

 Para ver mas del hospedaje clicar en Etiquetas "Santa Marta"

sábado, 10 de febrero de 2018

Ciudad Perdida III

Después de pasar por primera vez una mala noche llega el día del anhelado ascenso a Teyuna, nombre indígena de la Ciudad Perdida, sin saber aun muy de mañana si el estado de salud del indigesto afectado de anoche sera el propicio para esta caminata culmine. La solución a los problemas de salud viene dada por la ingesta de dos pastillazos, a saber de que, suministrados por el guía de la expedición que se suponen harán recobrar si no del todo por lo menos en parte la vitalidad necesaria para concluir este importante tramo. (Ya uno de nuestros integrantes los había probado sin que su vigor se viera mermado)
Dicho y hecho, comenzamos la subida al parque arqueológico enclavado en la zona norte de la Sierra Nevada al margen derecho del valle alto del río Buritaca entre los 1.000 y 1.300 metros de altura. El camino es de similar dificultad al de días anteriores pero esta vez con añadidos como los diversos vadeos del ya citado río que en esta época para nuestro alivio no arrastra todo su gran caudal y la temida subida de los muy empinados y estrechos 1.260 escalones de piedra que conducen directamente a la conocida también como Buritaca-200.
A medida que nos vamos acercando mas a la gran ciudad precolombina albergadora por aquel entonces de casi 4.000 personas se hacen notar en el escarpado terreno los recios muros de contención, escaleras y también senderos de piedra distribuidores éstos que comunicaban a la parecer "capital" Tayrona con los mas de 250 poblados que se desarrollaron por las laderas de la Sierra Nevada alrededor de los años 700 u 800 d. C. y abandonados posteriormente en época de la conquista española una vez diezmados tanto sus pobladores como sus ricos tesoros. Es nuevamente a mediados de los años 70 cuando este recinto sagrado es redescubierto ahora por guaqueros o profanadores de tumbas que dan paso por fin mas adelante a serias excavaciones arqueológicas.







Constante vigilancia del ejercito














Jóvenes habitantes Koguis

El lugar aun sagrado de Teyuna con un área excavada hasta ahora de unas 35 hectáreas consta de unas 200 terrazas o plataformas de piedra que en aquellas épocas servían de emplazamiento a estructuras construidas en madera tales como casas, sitios de almacenamiento para víveres y con un mayor tamaño recintos sagrados o ceremoniales, de estas verdes explanadas la mas grande tiene una superficie de 880 metros cuadrados. En ellas se han hallado todavía restos cerámicos y orfebres pero hoy en día los arqueólogos tienen limitados sus trabajos ya que los indígenas son reacios a la búsqueda de nuevos restos y exhumaciones.
Concluida la apasionante visita a este monumental espacio nos toca ahora de nuevo volver a recorrer y pasar por entre otros los 1.260 resbaladizos peldaños de piedra pero esta vez en sentido inverso osea hacia abajo lo que incrementa la sensación de vértigo luego seguiremos ruta hasta llegar al campamento 2 donde pernoctaremos y al día siguiente en una exigente ruta de recorrido completo diremos adiós a esta fuerte y a la vez gratificante experiencia en la que por lo menos nos hemos librado por el día de la lluvia y su acompañante mas engorroso, el barro!
Campamento 2 en donde para aliviar el aun leve malestar de la indigestión se tomo una infusión de hojas de coca

viernes, 9 de febrero de 2018

Ciudad Perdida II

Desayunamos el menú elaborado por nuestro propio cocinero a una muy temprana y somnolienta hora y damos comienzo a este nuevo trayecto por el gran valle del río Buritaca desde el campamento 1 con dirección al campamento 3 en un recorrido aproximado de unas siete horas. Al igual que el de ayer el camino se hace arduo y nos percatamos también al dejar atrás alguna granja que el paisaje se vuelve cada vez mas frondoso al estar ahora inmersos de lleno en la selva de la Sierra Nevada. Después de un tiempo de durísima caminata llegamos a un punto de encuentro común de descanso donde coinciden otros grupos de excursionistas y agencias en el que se nos ofrecen entre otras frutas unas jugosas sandias para reponer los líquidos perdidos durante la hasta ahora sudorífica y extenuante sesión.
 Desayuno







Puesto de venta de mochilas Arhuacas uno de los productos artesanales mas representativos de Colombia. Las hay en tres tamaños y están elaboradas con pura lana de oveja en colores terrosos, sus dibujos y diseño son siempre únicos en cada ejemplar teniendo una representación o significado a veces simbólico como la naturaleza o en otras ocasiones abstracto como puede ser el pensamiento de mujer o de hombre. Hoy son muy populares y su uso ya no es solo exclusivo de las tribus indígenas.


Llegamos ahora a la localización mas importante y admirable de esta jornada en donde el tiempo parece haberse detenido, una aldea de indígenas Kogui herederos hoy en día de los antiguos Tayronas. Sus poblados están compuestos de bohíos, casas circulares de techo cónico pajizo agrupadas alrededor de la casa María o ceremonial masculina en donde el líder Mamo simboliza las leyes sagradas. Es acostumbrado solo en los hombres el uso del Poporo, artilugio compuesto por un calabazo seco portador de polvo de conchas de mar que se vacía al ir adhiriendo el nácar molido a un palo impregnado en saliva que luego introducen en sus bocas con la hoja de la coca tostada, después la mezcla salivosa sobrante se va restregando con este mismo palo en la parte superior del calabazo acción esta que repiten de manera continuada lo que ocasiona que el Poporo vaya adquiriendo mayor volumen y un color de tono amarillento, el gran jefe supremo Mamo por sabiduría y conocimiento es el único que tiene el poder de proporcionarlo o sustituirlo por otro nuevo. Sus efectos físicos son euforizantes y también el llevarlo implica una intención que representa el paso de niño a hombre al ser entregado en la pubertad.
Sus vestimentas elaboradas por ellos mismos son de color blanco, los hombres visten pantalones y camisas anchas con mochila y las mujeres lucen un vestido confeccionado por dos mantas cruzadas que dan varias vueltas a su cintura lo que les da aspecto de embarazo. También mochila pero esta es portada desde su frente.
Es un pueblo relacionado con otros harto similares como lo Arhuacos, Wiwas y Kankuamos, dedicado a la agricultura de subsistencia. Su población en varios asentamientos oscila sobre los 10.000 individuos





Planta de coca


Seguimos ruta hacia el campamento 3











 Y por fin llegamos







Al llegar al nuevo campamento hubo como no otro refrescante baño en el río esta vez con cascada incluida en una pequeña cueva, mas tarde llegaría la hora de cenar para recuperar las fuerzas perdidas que esta vez eran muchas y al querer reponer energía por medio de la alimentación ingiriendo con ansia todo lo servido en la mesa el efecto ocasionado seria el contrario, una muy pesada y fuerte indigestión que casi cuesta la retirada del periplo a este que escribe. Ya era el segundo miembro de nuestro mas afín pequeño grupo de tres en caer enfermo por motivos diferentes en dos días de ruta. Acompañaría también en una muy mala noche por primera vez la lluvia que mojaría ademas alguna de nuestras prendas olvidadas en el tendal. 
Un molesto final para un animado día.